<strong>Eduardo Camavinga </strong>afrontaba un testo importante en el partido de <strong>Copa ante el Villarreal</strong>. Después de ser sustituido en el descanso en los dos partidos de la <strong>Supercopa,</strong> estaba claro que de nuevo sin <strong>Tchouaméni</strong> y sin <strong>Modric,</strong> el ex del <strong>Rennes</strong> iba a tener una nueva prueba para sacarse la espina de sus dos últimos partidos. <strong>Ancelotti </strong>dijo antes del duelo en <strong>La Cerámica </strong>que para suplir a Tchouaméni barajaba dos opciones, Kroos o el propio Camavinga. Si la prueba en la Supercopa como 8 no resultó, el test de pivote resultó más que satisfactorio. El galo, que ha sido sustituido hasta en siete ocasiones por su entrenador al descanso, completó todo el partido y fue uno de los artífices del cambio radical del equipo y de la remontada sin salir como revulsivo.

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