No corren buenos tiempos para <strong>los capitanes en el Barcelona</strong>. No es algo nuevo porque viene desde la temporada anterior cuando se les planteó una rebaja de sueldo. A partir de ese momento<strong> han estado en el disparadero</strong> por la presión que se ha ejercido ante ellos. Piqué, muy cansado de esta presión, anunció hace unos días que dejaba el Barcelona, mientras que Sergi Roberto firmó para esta campaña una renovación muy a la baja.

