
Los turistas de Olympic Valley, sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1960, alucinan cuando ven caer una nevada copiosa el primer día del verano mientras cientos de corredores atraviesan las cimas. Gente con pantalón corto ante un horizonte de cumbres blancas. La esencia de la California en altura, donde las estaciones pueden sucederse en cuestión de horas. Porque el calor de los días previos —tórrido por momentos—, la tónica general estival de una estación de esquí y sus amplias pistas polvorientas sin el manto blanco, regresa y evapora la nieve. Es el crimen perfecto de la meteorología, pues cuando las Golden Trail Series encaran este domingo los 23 kilómetros con más de 1.300 metros de desnivel positivo de Broken Arrow, que cumple su décimo aniversario, los senderos están limpios, incluso los tramos rocosos de las cumbres. Por allí se reivindicaron los ganadores de la última general del circuito, Joyce Njeru y Elhousine Elazzaoui, cuyo reinado se vio cuestionado en el tramo inicial del año.


