Hasta su regreso ahora al Madrid, la última foto de Brahim Díaz (Málaga, 23 años) vestido de blanco era una carantoña de Zinedine Zidane en el desierto de Valdebebas. La noche de julio de 2020 en la que el equipo ganó la Liga en casa, sin público por las restricciones de la covid, el técnico francés se acercó al joven en medio de las celebraciones y le pasó el brazo por el hombro después de que en toda la temporada apenas lo hubiera alineado 200 minutos. En los meses siguientes, con el atacante ya cedido en el Milan, los gestos de cariño del galo continuaron a través del teléfono móvil. Con motivo de algún gol como rossonero, el entrenador, todavía al frente del Madrid, le mandaba mensajes de felicitación y ánimo.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *