La vida de Borís Spassky (1937-2025) da para una buena película aunque en ella no aparezca Bobby Fischer (1943-2008). Pero su etiqueta en la historia dirá siempre que perdió el histórico duelo con Fischer (Reikiavik, 1972) en plena guerra fría entre la Unión Soviética (URSS) y EEUU. Spassky, décimo campeón del mundo (1969-1972) murió este viernes en Moscú, donde vivía desde que, en 2012, él mismo, ayudado por la embajada de Rusia, organizó su propio secuestro en París para dejar a su esposa, Marina, y marcharse en silla de ruedas con su nueva compañera, Valentina.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *