LaVuelta está dejando imágenes deportivas de primer nivel, pero también estampas de seguridad que jamás se habían visto en la historia de la carrera. La tensión social, unida a las protestas que han marcado varias etapas, ha obligado a las autoridades a diseñar un operativo extraordinario en la última jornada, la que une Alalpardo con el corazón de Madrid.

