En los seis últimos meses, Carlo Ancelotti lanzó varias advertencias sobre las grietas del sistema defensivo del Madrid. En ataque, en cambio, estaban bien, precisaba el italiano. Hace una semana, tras empatar en el Villamarín (0-0), el técnico apuntó a la zona ofensiva como la nueva causa de la falta de equilibrio, concepto clave en sus mandamientos. Apenas un gol a balón parado ante Atlético, Barcelona y Betis, se lamentaba. En Liga, sin embargo, donde su equipo no es capaz de aguantar el ritmo del Barcelona, las señales preocupantes en el apartado anotador arrancan más atrás.

