El viaje que Florentino Pérez emprendió en 2009 al barrio lyonés de Bron para contratar a Karim Benzema enfila este miércoles su penúltimo tramo hacia el Balón de Oro. Después de atravesar inadaptaciones juveniles, noches de deportivos estrellados, y otras de compañías revisadas por los jueces, de resistir las chanzas de Mourinho y las dudas de buena parte de la afición y de la crítica; después de todo eso, el francés es hoy el primer capitán del Real Madrid. Y este miércoles puede levantar su primer trofeo en el cargo en Helsinki, capital de Finlandia, que se presenta como “el país más feliz del mundo”.

