No ha sido la temporada que está a punto de finalizar fácil para Jude Bellingham. La empezó recuperándose aún de la operación de hombro a la que se sometió tras el Mundial de Clubes y, cuando empezaba a asomar la cabeza, un latigazo en el muslo lo dejó seco a los 10 minutos de un partido de Liga ante el Rayo. Algunos espectadores presentes en el Bernabéu silbaron al futbolista lesionado, dando continuidad a los pitos que oyó un par de semanas antes (mediados de enero, tras la derrota en la final de la Supercopa y el despido de Xabi Alonso) el día de la visita del Levante a un Bernabéu de uñas con su equipo, en especial con Vini, Fede y el inglés, a los que se culpaba del despido del técnico.

