Tal y como se temía desde que a los 58 minutos se detuviera congelando el corazón de Simeone y de todo el Metropolitano y saliera del verde con lágrimas en sus ojos, Pablo Barrios está roto, dejando al Atlético sin su futbolista más clarividente en el tramo decisivo de la temporada. Las pruebas médicas a las que ha sido sometido en la mañana de este domingo confirman una lesión en el bíceps femoral de su pierna izquierda que le privarán de jugar las semifinales de la Champions… y quizás lo que queda de curso.

