Acababa ya el entrenamiento del Atlético cuando saltaron las alarmas. Todos los compañeros y Óscar Celada, médico rojiblanco, iban a atender a Pablo Barrios, que acababa de sentir un pinchazo y no podía acabar la sesión, primera tras el 5-2 al Tottenham.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *