Portugal fue el primer escaparate. En 2017, un chaval llamado Juan Ayuso asomó la cabeza en la Volta a Cadetes y dejó huella. No era una aparición más. Brilló. Corrió con desparpajo, con esa mezcla de ambición y calma que delata a los elegidos.


Portugal fue el primer escaparate. En 2017, un chaval llamado Juan Ayuso asomó la cabeza en la Volta a Cadetes y dejó huella. No era una aparición más. Brilló. Corrió con desparpajo, con esa mezcla de ambición y calma que delata a los elegidos.