Auge y caída de Tato
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>Tristani Mosakhlishvili, Tato, un diminutivo que se trajo de Georgia, </strong>atraviesa el largo pasillo de las tripas del Champ de Mars Arena, groggy, donde ya ha corrido el chascarrillo que define la situación del pabellón español. "Aquí no gana ni el Tato", dicen los whatsapp. Él, un tipo que "desprende ilusión", según cuenta Laura Gómez, bronce europeo, su preparadora en Valencia con Sugoi Uriarte, subcampeón mundial, está de luto. Ha perdido el combate por el bronce con el griego Theorodos Tselidis, otro de la escuela caucásica que dejó Osetia del Norte en 2018 para abrazar la nacionalidad de su padre. Practicantes de un judo distinto, "sin tanta estrategia, sin tanto suelo", cuenta Gómez.