El estado de euforia se ha declarado en el Deportivo, que ha regresado a Primera División por todo lo alto, exuberante en el mercado de fichajes y también sobre el césped porque tras cuatro partidos suma 8 puntos de 12 posibles y no conoce la derrota. Gran parte de la fiesta la paga Aubameyang, que en el triunfo con remontada en Villarreal (2-3) marcó por cuarta jornada consecutiva y aportó además dos pases que valieron las otras dos dianas de su equipo. Superó el Deportivo a un rival de Champions. El Villarreal vuelve el próximo martes a la competición de la que salió trasquilado a las primeras de cambio el año pasado. Le espera el Dortmund en Alemania y las sensaciones no son las mejores porque su gente le despidió entre silbidos y reproches. Si el Deportivo no conoce la derrota, el Villarreal es la otra cara de la moneda: todavía no ha ganado.

