El 16 de enero de 1957, a las dos y media de la tarde, no paraba de sonar el timbre en el sexto piso del número 5 de la calle Luis Briñas de Bilbao. Era un domicilio particular, el de los Díaz Pérez. Lo tocaban familiares, conocidos y hasta hermanos de La Salle, del Colegio Santiago Apóstol de la calle Licenciado Poza, donde estudiaba el niño de la casa.

