Fernando Alonso ya lo había dejado cristalino tras su aterrizaje en el Circuit de Spa-Francorchamps. «El España-Argentina [final del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México] será lo mejor del domingo», adelantó. Sólo repetía lo que ya se sabía, que en los bosques de las Ardenas que forman el Gran Premio de Bélgica no existía salvación posible para Aston Martin. Y en pista tras el viernes se pudo constatar. Los AMR26 empezaron el Libre 1 a 5,7 y 6,1 de la cabeza, y cerraron en el Libre 2 a 5,1 y 5,4. Más cerca del mejor F2, con una pole de Rafael Camara a 4,8 segundos del coche británico, que del líder Kimi Antonelli (1:45.944).

