En Aston Martin nunca han escondido que el Gran Premio de Barcelona-Catalunya podría ser el peor del curso para el paquete completo del AMR26. «Debemos proteger a los pilotos de tanta negatividad», llegó a decir Mike Krack, su máximo responsable en Montmeló. Y como el trazado catalán es como la visita al dentista, la realidad salió. Son el peor coche de la parrilla, con Fernando Alonso sólo mejorando a Lance Stroll en una sangría continua de tiempos.

