La Europa League entra en la fase decisiva, en la que cada error se paga caro y en la que los tibios no tienen cabida. Llega el patio de recreo de Iago Aspas. Veremos si es su Last Dance, pero el mago de Moaña, 38 años y más de 600 partidos como profesional, está con ganas de seguir haciendo historia con el Celta y ha encontrado en la Europa League, el escenario perfecto para cerrar su obra cumbre: alzar un título como celeste.

