La Fórmula 1 entra en una nueva fase de expansión. En lo deportivo, pero también en lo comercial. El gran circo del motor da el pistoletazo de salida este fin de semana en Australia a una temporada marcada por el debut de nuevos equipos y circuitos y por el mayor cambio de reglamento técnico de su historia: nuevos motores, monoplazas más ligeros y pequeños, combustibles sostenibles y aerodinámica activa. Un nuevo paradigma en lo deportivo que no hace más que acentuar el plan de crecimiento trazado por Liberty Media. Diez años después de tomar el control del gran circo del motor, la promotora del Mundial ha más que duplicado su facturación, pasando de 1.796 millones a 3.873 millones de dólares entre 2016 y 2025 (de 1.545 millones a 3.332 millones de euros).

