<strong>El Lasismo hizo cumbre en la final de la Liga Endesa</strong>. En esa forma de entender el baloncesto que es como un sinfín de emociones, ninguna ha sido tan trepidante como la de esta temporada. De hecho, <strong>ha sido tan insólita que ha faltado su máximo exponente, Pablo Laso</strong>. El técnico no ha dirigido ninguno de los partidos de <strong>la final ante el Barça</strong>. El pasado 5 de junio sufrió <strong>una dolencia cardíaca que le obligó a someterse a un cateterismo</strong>. Su puesto lo ha ocupado desde entonces <strong>Chus Mateo, su prolongación, su eterno ayudante</strong>.

