La llegada de Carlo Ancelotti ha ordenado el ruido en la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y ha reactivado su músculo comercial. Tras la fuga de patrocinadores en la anterior etapa, Brasil vuelve a seducir a las marcas. En los últimos meses, ya con Samir Xaud al mando, han entrado Uber, Volkswagen, iFood y Sadia, cuatro nombres de peso que elevan los ingresos por encima de los 170 millones de reales anuales, unos 28 millones de euros.

