Todos los ojos estaban puestos en <strong>Vinicius </strong>tras las lamentables amenazas sufridas por el Frente Atlético en las horas previas al derbi. Un muñeco colgado con su camiseta de un puente y una pancarta que decía <em>Madrid odia al Real </em> mancharon el Madrid-Atlético por la mañana y volvieron poner de manifiesto el intolerable trato que está recibiendo el jugador del Real Madrid. Pero pese a todo, Vini se blindó y llegó a las 11 de la mañana a la Ciudad Deportiva de <strong>Valdebebas </strong>como si nada, centrado exclusivamente en el derbi.

