El tenista español explicó al doctor <strong>Cotorro</strong> y a su entrenador, <strong>Francis Roig</strong>, los movimientos donde sentía mucho dolor en el abdomen, que le limitaban en muchas facetas del juego, durante su último enfrentamiento antes de medirse a <strong>Kyrgios</strong> en las semifinales de <strong>Wimbledon</strong>. Sus <strong>gestos de dolor fueron más que evidentes</strong> y en todo momento se llevaba la mano a la parte afectada del abdomen.

