Hay algunas frases de Álvaro Arbeloa que la primera vez que se oyen suenan a pie de publicación intensa de Instagram, pero después llega el fútbol y le da la razón. Como la de la influencia de las estaciones. “Cuando llega la primavera este Real Madrid siempre suele dar lo mejor de sí mismo”, dijo el viernes pasado. Al día siguiente, cuando su equipo dejó escapar la Liga en Mallorca, pareció humo de redes, pero asomó el Bayern en el Bernabéu, para los cuartos de la Champions, y ya sí pareció que había llegado esa primavera medio mágica, hasta con chaparrón previo en la ciudad. El Madrid perdió el primer asalto (1-2), pero despachó su mejor partido en ataque de la temporada. Nunca había generado tanto peligro como los 2,37 goles esperados (xG) que valían sus ocasiones según el modelo de Hudlstatsbomb. A un equipo que de media solo ha concedido 1,03 xG en el torneo.

