La selección de Ucrania, rival de España en la segunda Ventana de partidos de clasificación para el Mundial de Qatar 2027, juega en Riga en un pabellón semivacío, el Xiaomi Arena, a 1.500 kilómetros de su país. Son 14 partidos oficiales desde que Rusia invadió Ucrania. Se acaba de cumplir el cuarto aniversario, un 24 de febrero de 2022, precisamente en la jornada previa de un encuentro en Córdoba ante la selección que hoy dirige Chus Mateo. Lejos de acostumbrarse al destierro, el combinado del letón Aigar Bagatskis, el hombre que dijo que iría al Kremlin con un ametralladora, juega con un ojo puesto en la cancha y otro en lo que ocurre en su tierra porque, aunque la fuerza de la costumbre convierte a la guerra en cotidiana, siguen cayendo bombas, hay niños llorando y paisajes desolados. Artem Pustovyi, pívot del Morabanc Andorra y una de las referencias de la selección ucraniana, lo tiene muy presente.

