Arensman se lleva la reina pirenaica en el día del adiós de Evenepoel
Fuente: Marca Original en marca.com
No hay montaña sin historia en el Tour, y pocas jornadas evocan tanta épica como un encadenado con Tourmalet, Aspin, Peyresourde y final en Luchon-Superbagnères. La decimocuarta etapa fue un festín pirenaico con todos los ingredientes: ataques desde el inicio, abandono de un favorito, premios míticos en juego y una escapada repleta de talento.