Ni el botafumeiro de la catedral de Santiago, ni una locomotora de vapor, ni una chimenea en plena Nochebuena. Nada humea tanto estos días como el Clásico que se avecina. Quedan 23 días para el Barça-Madrid del próximo 25 de octubre en el Camp Nou (21:00 horas), pero el fuego ya prende mucho antes de que ruede el balón. Una acumulación de frentes abiertos, dentro y fuera del césped, amenaza con convertirlo en uno de los duelos más calientes que se recuerdan.

