No hay descanso para Arbeloa, que el día después de darle un repaso táctico a Guardiola y firmar una noche  de Champions memorable se ‘regaló’ una jornada maratoniana de trabajo en Valdebebas. A él y a su cuerpo técnico, que trabajaron durante cerca de 10 horas este jueves. Arbeloa llegó alrededor pasadas las ocho de la mañana y no se marchó hasta pasadas las seis de la tarde. Se acumula el trabajo y el técnico no quiere dejar ningún cabo suelto en un momento importante y con la acumulación de compromisos decisivos. La alegría del City se disfrutó, pero ya hay que pensar en lo que viene y no hay tiempo para estirarse en la ‘fiesta’

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