Un día antes de que el Real Madrid se enfrentara al Benfica de José Mourinho en la ida del playoff de la Champions, a mediados de febrero, los blancos recuperaron el liderato en la Liga. El Barcelona había perdido en Girona y era la jornada 24. Al término de la fecha 34 del campeonato, la sombra del entrenador portugués sobrevuela el banquillo del Bernabéu y al equipo de Álvaro Arbeloa, quejoso con el compromiso de la plantilla, ya solo le queda retrasar lo inevitable: el título del Barcelona. Para eso, deberá ganar dentro de una semana en el Camp Nou.

