Como casi todas las buenas noticias del Barça, la consagración de Araújo se debe en gran medida a las pésimas noticias en el club. Su caso no es diferente al de Pedri, Gavi y Balde, jugadores que entraron en el equipo porque no había más remedio. Por las mismas razones y con diversa fortuna, aparecieron Nico González, Mingueza, Moriba, Abde y Jutglá, todos procedentes de la cantera y ninguno de ellos enrolado esta temporada en la plantilla de Xavi Hernández, pero con el futuro profesional más que asegurado.

