Fullana, Hermida, Valero, Coloma… si a uno le gustas los Juegos Olímpicos no habrá olvidado estos apellidos. Un póker de medallas con veinte años de diferencia que han llevado el BTT español a lo más alto. De Sidney 2000 a Tokio 2020 (2021) pasando por Atenas 2004 y Río 2016 la bicicleta de montaña siempre ha dado grandes alegrías al deporte español. En París no hubo premio, pero el vivero español sigue creciendo y en los próximos Juegos volverá la esperanza de rascar metal. En ocho juegos con las bicis de montaña dando guerra (el deporte entró en los Juegos en Atlanta 1996) España ha pesacado metal en la mitad de los disputados. Un éxito con mucho mérito.

