
“A mí me ha pasado de todo”, admite Antonio Serradilla (Sevilla, 27 años) con un suspiro. Por si fuera poco haber perdido el ojo derecho en 2021 debido a un tumor, en las Navidades de 2024 contempló (o sufrió) a solo unos metros un atentado cuando paseaba con su novia por un mercadillo de Magdeburgo. Un hombre atropelló con un coche a la multitud y murieron cinco personas y más de 200 resultaron heridas. Ellos se salvaron por poco y ahí sigue él, alto y tieso, investido en el nuevo jefe de la defensa de la selección de balonmano en el Europeo que arranca este jueves.


