Entre semana, Andrea Kimi Antonelli acude al instituto dentro del área metropolitana de Bolonia. No es raro ver que sus compañeros y amigos de clase graban vídeos con él donde lanzan un mensaje gracioso. «Mi amigo es piloto de Fórmula 1», cuentan. No es para menos, pues el niño de 18 años que comparte nombre con el campeón de 2007 es la sensación del ‘Gran Circo‘. Por su juventud y manos, sí. Y por un golpe en la mesa digno de prodigios del deporte. El que le dio la pole en el sprint del Gran Premio de Miami.

