La 2022-23 tiene que ser la temporada de<strong> Ansu Fati</strong>. El <strong>Barcelona </strong>tiene muchas esperanzas depositadas en él. El curso pasado debería haber sido en el que, como heredero del <strong>10</strong>, diese el paso adelante y asumiera galones, pero las lesiones volvieron a cruzarse en su camino. Este año, por fin, debe ser el de su confirmación.

