El portero del Real Zaragoza, Esteban Andrada, protagonizó este domingo una denunciable agresión al capitán de la S.D. Huesca, Jorge Pulido. El meta, que ya tenía una tarjeta amarilla, acudió a protestar una acción y acabó empujando a Pulido. Dámaso Arcediano le mostró la segunda tarjeta, lo expulsó y este perdió la cabeza dándole un brutal puñetazo a Pulido y «originándole un hematoma en el pómulo izquierdo», un aspecto clave para una posible sanción que el árbitro recogió en el acta.

