Nadie sabe muy bien si Valverde centró o tiró desde la banda derecha de Saint Dennis el pasado 28 de mayo antes de que Vinicius embocara contra el Liverpool el gol de la 14ª Copa de Europa del Madrid. Pero sí se sabe que aquella noche parisina abrió una serie inimaginable hace unos meses: de los 19 partidos que ha disputado el equipo blanco desde entonces, en solo tres no han producido, al menos, un tanto o una asistencia uno de estos dos jugadores. En su vuelta a la Champions, en septiembre, ellos empezaron a empaquetar al Celtic (0-3) en una acción casi calcada a la fabricada en la final, y ahí siguen picando piedra. Las excepciones a la nueva norma sucedieron en Almería, Getafe y Varsovia frente al Shakhtar. Este miércoles, en su reencuentro con los Bohys, entre los dos produjeron el 4-0 (asistencia del uruguayo y puntilla del brasileño) y luego el charrúa dejó otro de sus golpeos desde la frontal para el quinto. Cuatro de los últimos cinco pases de gol de Valverde han sido para Vini. La primera de esta secuencia, en París.

