Carlo Ancelotti consiguió vencer a Japón en el descuento con un gol de Martinelli. Ya parece algo habitual en el estilo del técnico, como si de su seña de identidad se tratase. Los que le siguen y también le sufren, saben que no se puede dar nada por sentado hasta el pitido final, porque no es la primera vez que ocurre esta tipo de victorias de infarto.

