No estaba Benzema, y Vinicius y Rodrygo sirvieron otra noche de agitación en ataque, aunque sin demasiada puntería. 19 tiros para un gol, un cabezazo de Militão en un córner. Ancelotti quiso restar importancia a otro partido sin filo, después de los 36 disparos para dos goles al Shakhtar el miércoles en la Champions: “Nos ha faltado acierto, pero en esta etapa de la temporada no pasa nada”, dijo.

