Innegociable para Carlo Ancelotti en los partidos grandes, la eterna fórmula Kroos-Modric se ha convertido, sin embargo, en una cuestión a la que el técnico debe dar respuesta casi cada día que se pone delante de un micrófono. Su decisión sigue siendo la misma que hace ocho temporadas, cuando el alemán y el croata se juntaron en la primera etapa del italiano en el Real Madrid; pero la duda se ha instalado esta campaña en el ambiente. Como si la realidad de su pizarra y el debate del entorno fueran por caminos diferentes.

