Un trabajo con un sueldo de seis cifras, alrededor de 100.000 euros anuales, y con 250 días de vacaciones al año suena bien. El problema es que el empleo implica no salir de la plataforma petrolífera. Es el caso de la ingeniera Amalie Lundstad, que compartió con 29 años su experiencia laboral. «Este trabajo no es para todo el mundo, pero para quienes les gusta viajar y desean una carrera profesional apasionante, es un trabajo fantástico», explicó en declaraciones al diario sueco Expressen. Su historia ha vuelto a ser noticia hace pocos días ya que, a los 32 años, ha compartido en redes sociales su boda.

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