Hace año y medio Raúl tuvo una revelación en Valdebebas: “Viendo un partido del juvenil B, vi un centro, y vi a Álvaro rematarlo como hacía tiempo que no veía a nadie rematar en la cantera. Me lo subí una semana, o dos semanas, a entrenar con el Castilla [dos escalones de golpe], y vi que no desentonaba, y que todas esas cosas que yo me imaginaba era capaz de hacerlas. Y me quedé con él”, contó este domingo el ahora entrenador del Castilla después de la victoria contra el Linares (2-0) que colocó al equipo en cabeza de su grupo de la Primera RFEF.

