Disputar un Mundial con España era una obsesión para Álvaro Morata (Madrid, 30 años). Su descarte para el de Rusia 2018 fue un varapalo que le costó digerir. Antes de comenzar la entrevista juega a lanzar una botella de agua al aire para que se quede de pie y lo logra tres veces consecutivas. Se ríe cuando se le interpela que se ve que está fino y feliz y que las botellas explican su acierto en los tres goles que lleva.

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