Álvaro Morata (Madrid, 29 años) se presentó a esta concentración de la selección con la misma incertidumbre que le ha acompañado en cada final de temporada. No sabe dónde jugará la próxima temporada. Nada que no viviera ya cuando sus derechos pertenecieron al Real Madrid, a la Juventus, al Chelsea o al Atlético, como ahora. La capacidad de Morata para abstraerse de su futuro es otra de sus reivindicaciones para negar que sea un futbolista blando de cabeza. Contra Portugal hizo un gol y Luis Enrique le señaló como uno de los mejores del partido. “Creo que lleva 26 goles [ha igualado a Butragueño] en 53 partidos con la selección. Quizá en sus clubes no ha destacado con 30 goles por temporada pero hace bastantes”, le defendió el seleccionador español en la sala de prensa del Benito Villamarín. “Para nosotros”, prosiguió el técnico, “cada vez que salimos jugando y nos presionan, el nueve es un jugador referencial para jugar de cara con los interiores. Es muy potente físicamente, lo que le permite hacer las transiciones con facilidad, tiene buen golpeo y en el área es un tío de uno ochenta y tantos”.

