El contraste fue absoluto en Bahréin. El pasado de <strong>Fernando Alonso</strong> frente al presente y futuro. Y ganó, por goleada, lo actual y el porvenir: <strong>Aston Martin</strong>. Mientras <strong>Alpine </strong>se hundía con una pésima actuación de <strong>Esteban Ocon</strong> y sólo se salvaba mínimamente con un noveno lugar de <strong>Pierre Gasly</strong>, el bicampeón del mundo terminaba en el podio y su compañero, <strong>Lance Stroll</strong>, aún renqueante de sus lesiones, era sexto.

