No tiene problema de día, de noche o con media luz, si llueve o si aprieta el calor, alguien como Fernando Alonso está curtido en todo tipo de batallas, de condiciones y de escenarios, pero si hay algo que ha pulido en los últimos años estar sólo lo justo en el lugar del gran premio de turno y aprovechar cada minuto restante para su familia, para sus asuntos y para él mismo. Al ser preguntado en Singapur por si querría más carreras por la noche, como sucede en la ciudad asiática, en Bahréin o en Las Vegas, Fernando lo tenía muy claro.

