Más allá de los cambios en el equipo, que Alonso considera positivos para lo que viene en 2026, el piloto asturiano empieza a atisbar el final de un túnel que se ha prolongado dos años, con dos coches muy pobres en rendimiento. Está ilusionado con lo que vendrá como hacía tiempo que no lo estaba y lo compara con su llegada a Aston, procedente de Alpine.

