Terminada sin pena ni gloria su tercera etapa como piloto titular del grupo Renault, Fernando Alonso ya forma parte de Aston Martin. Dos días después de que el Mundial terminara en Abu Dabi, donde Max Verstappen ratificó su dominio absoluto con su 15ª victoria del curso, el español se quitó el mono de Alpine y se puso uno negro para subirse al AMR22, el monoplaza que esta temporada pilotaron Lance Stroll y Sebastian Vettel, a quien Alonso sustituirá a partir de 2023. Por los vínculos publicitarios con la escudería francesa que abandona y que debe respetar hasta final de año, el bólido del español quedó libre de cualquier publicidad y lució simplemente con el verde corporativo de la estructura de Silverstone. Él, por su parte, empleó un casco decorado con motivos de camuflaje, algo muy recurrente en este tipo de pruebas.

