Dos semanas después del bombazo que Aston Martin dio en Baréin, el eco de la algarabía provocada por el podio de Fernando Alonso en la primera cita del Mundial de Fórmula 1 todavía se hace sentir en Yedda, donde este domingo (18:00 horas, Dazn) tendrá lugar la segunda parada del calendario y la que, para muchos, especialmente para la escudería de Silverstone (Gran Bretaña), será la prueba del algodón. Hay varios elementos que recomiendan no fiarse del todo de la película proyectada en Sakhir hace 15 días, por más que aquella carrera también ofreciera una verdad absoluta: nadie duda de la superioridad de Red Bull, que se adjudicó el primer doblete con Max Verstappen (ganador) y Checo Pérez (segundo). Disputar el estreno del campeonato en el mismo escenario en el que unos días antes se llevó a cabo la única tanda de ensayos colectivos de invierno puede distorsionar un poco la imagen real de las cosas, esa que cogerá nitidez con el avance de los grandes premios. Eso, y el elevadísimo nivel de abrasión del asfalto del circuito son factores que, combinados, pudieron tener una gran influencia en el rendimiento de los monoplazas. Precisamente por eso, las conclusiones que se puedan extraer cuando termine la prueba en Arabia Saudí serán mucho más significativas.

