La capacidad de inspirar a los demás queda reservado a personas especiales. Ser espejo hasta abrir caminos que parecían imposibles, romper techos de cristal asumidos como eternos, son logros que debemos a figuras con una fuerza diferente. En una sociedad que evoluciona con paso lento, donde ningún avance debe darse por sentado, el progreso del fútbol femenino representa la tolerancia, la igualdad y el respeto ante la mirada de los más jóvenes. Los mismos que deben construir la convivencia del futuro.

