Álex Márquez redondeó su fin de semana de confirmación como subcampeón de MotoGP con una victoria a lo campeón del mundo en el GP de Malasia este domingo. No en vano, su padre Julià corona al pequeño de la familia como el “campeón de los mortales”, en otra galaxia el hermano mayor, Marc, que disfrutó de la impecable carrera de su uña y carne desde casa, lesionado y descartado para lo que resta de temporada. El piloto del Gresini Ducati certificó con el triunfo el título de equipos privados para el conjunto de Faenza dirigido por Nadia Padovani.

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